. Últimamente se habla mucho, bueno, mucho no, muchísimo del tema de los impuestos, que si hay que subirlos, que si hay que bajarlos, que si el Estado debe ser fuerte e intervenir más en la economía, que si no lo tiene que ser y hay que dejar a los actores económicos privados más libertad. Bueno, entiendo que ahí cada uno tendrá su opinión y muchas veces estos debates acaban convirtiéndose en algo más ideológico o político que económico. Sin embargo, hay cosas que tienen que ver con este tema que no son opinión y que se pueden consultar. Por ello, creo que es interesante hacer un vídeo en el que veamos en qué se gasta realmente el dinero de nuestro Estado o lo que es lo mismo, nuestro dinero. Así que vamos a responder a varias preguntas: ¿A dónde van nuestros impuestos? ¿Cuánto va para pensiones? ¿Cuánto va en educación y sanidad? ¿Hay algo que merece la pena mencionar? Pues poneros cómodos porque vamos a verlo ahora mismo.
Para que todo sea más fácil de entender, vamos a imaginar que acabas de pagar un impuesto de 100 €. Bien, ¿a dónde iría cada euro de esos 100?

Vamos a empezar con el top tres, es decir, a dónde se dirige la mayor parte de nuestros impuestos. Pues con una meritoria tercera posición tenemos a la deuda pública. Sí, seguro que has escuchado eso de que cada español debe más de 34.000 € y sí, es cierto que España tiene una deuda muy elevada de 1.63 billones de euros. El problema de tener tanta deuda son los intereses que hay que pagar, o lo que es lo mismo, el precio que tiene que pagar España porque le dejen dinero. Pues bien, de los 100 € que dijimos que íbamos a usar de ejemplo, 7 € se van a pagar los intereses de la deuda.
No obstante, el porcentaje ha bajado en los últimos años. En 2013 destinamos a la deuda 13 € de los 100. ¿Y a qué se debe esto? Bueno, a que la recaudación de impuestos ha subido, los presupuestos se han aumentado, pero los intereses que pagamos por la deuda se han mantenido más o menos estables desde 2013.
El segundo sitio donde se dirigen la mayor parte de los impuestos es a otras administraciones públicas. A ellas van 24 de cada 100 €, y principalmente son transferencias a la Unión Europea, a las comunidades autónomas y a los municipios. ¿Y por qué se va tanto dinero aquí? Pues bien, en la Unión Europea, España como miembro tiene que contribuir al presupuesto común europeo. En cuanto a las comunidades autónomas, es algo más complicado y es que una parte de los impuestos recaudados por el Estado central se transfiere a las comunidades autónomas para que todas tengan recursos suficientes para las necesidades de sus ciudadanos. Esto incluye también el dinero suficiente para sanidad y educación, ya que muchas competencias en esta materia han sido transferidas a las comunidades autónomas.

Además de a las comunidades, el dinero también va a los municipios, que reciben parte de los impuestos recaudados por el Estado para pagar servicios públicos, como podrían ser la limpieza, la seguridad y la infraestructura. En definitiva, lo que pasa con esta gran parte de los impuestos es que el gobierno central redistribuye el dinero a las diferentes regiones y niveles administrativos del país, y cada comunidad autónoma y cada municipio lo gasta de una manera diferente.
Vamos ahora a ver a dónde va la mayor parte de nuestro dinero. ¿Sabéis ya lo que es? Pues sí, las pensiones. Y es que de cada 100 € que gasta el Estado, 42 se gastan en pensiones, lo cual es un problemón.
¿Por qué? Porque cada vez se destina más a las pensiones. En 2007 se destinaba el 34% de lo gastado y recordemos que ahora ya supera el 42%, y eso que ha subido mucho la recaudación. Para que os hagáis una idea, en 2007 se destinaron algo más de 91.000 millones de euros y en 2023 190,000 millones. Vamos, 100.000 millones de euros más en apenas 16 años. Una barbaridad. De hecho, para que nos demos cuenta del dinero que es esto, lo podemos ver con un ejemplo curioso: si Elon Musk donara todo su patrimonio a las pensiones de España, apenas daría para pagar 2 años de pensiones en el país. ¿Crees que la obra del Bernabéu fue una locura? Pues tan solo equivale a 2 días y medio de pensiones.
Y si mandamos a su casa al presidente del gobierno y a todos sus ministros, pues con el sueldo de todos de un año apenas pagaríamos 5 minutos de pensiones. Pero el problema no es lo que cuestan las pensiones ahora. El problema es que el gasto va a seguir subiendo, ya que en España la pirámide de población está invertida. ¿Y qué significa esto? Que España tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo y una esperanza de vida muy alta. Esto significa que la cantidad de personas mayores de 65 años está aumentando rápidamente, mientras que la población activa que puede trabajar disminuye.
Según el INE, para 2050 más del 30% de la población española será mayor de 65 años. Esto implica que para poder pagar las pensiones en algún momento se tendrá que llegar a soluciones muy impopulares, como aumentar la edad de jubilación, que las personas jubiladas cobren menos o subir los impuestos, medidas que suelen ser cuanto menos polémicas. El envejecimiento de la población también implica un mayor gasto en sanidad. En este caso, además, hay que tener en cuenta que desde la pandemia se ha incrementado bastante el gasto, ya que durante el COVID-19 no hubo más remedio que ampliar esta partida y después de esto, muchas de las inversiones que se hicieron se consolidaron.
La inversión del Estado central en sanidad es muy pequeña. De nuestros 100 € en impuestos, solo 1.56 € irían a sanidad. Esto se debe a lo que hemos comentado: del gasto de la sanidad se encargan las comunidades autónomas y por eso es difícil saber cuánto es la cantidad exacta, ya que dependerá de la comunidad autónoma en la que vivas. No obstante, para que os hagáis una idea, las comunidades autónomas destinan alrededor del 30% de sus presupuestos a la sanidad. Y la educación, todo el mundo sabe la importancia de formar bien a las nuevas generaciones, pero ¿cuánto se destina a ello? Ocurre lo mismo que con la sanidad: el Estado apenas gasta 1.09 € de cada 100, pero la inversión total también depende del sitio donde vivas, pero lo más seguro es que esté en el entorno del 20%.

Otra parte de nuestro billete de 100 € se gasta en defensa. En 2016 se gastaba solo el 1,82% de los presupuestos, pero a partir del 2017 pasó a ser más del 2,30%. Es decir, de un año a otro se pasó a destinar casi 2.000 millones de euros más en defensa. Suena mucho, pero realmente no lo es si lo comparamos con partidas gigantes como las pensiones. Y ahora un dato curioso: ¿sabéis cuánto le tocaría a la casa real de nuestro billete de 100 €? Una décima parte de un céntimo, es decir, de cada 1.000 € gastados en impuestos, a la casa real va destinado 1 céntimo. Sí, casi nada.
Ahora, un tema que muchos estáis esperando: en los presupuestos hay una partida dedicada a la actividad legislativa, es decir, a todo lo que conlleva el Congreso y el Senado. España dedica a ello 268 millones de euros, lo que equivale a unos 4,5 céntimos de cada 100 € que se gasta en el país. En seguridad ciudadana e instituciones penitenciarias se gastan unos 10.700 millones, es decir, 1.83 € de cada 100 € que se gastan. Una cifra muy similar a la que se destina a infraestructuras e investigación y desarrollo. Otra partida muy grande es la de desempleo. Aunque ahora se gasta mucho menos que durante la crisis de 2008, esta partida aún se lleva más de 3 € de cada 100 € que gastamos. Luego hay otras partidas menores, como justicia, acceso a vivienda, cultura o política exterior. Todas ellas juntas se llevan unos 50 céntimos por cada 100 € gastados. Con esto podemos ver que, aunque algunas partidas parecen enormes en términos absolutos, en proporción al total del gasto público muchas son realmente pequeñas. Este desglose nos ayuda a entender mejor cómo se distribuye nuestro dinero y cuáles son las prioridades del Estado.



